Ya te has aburrido de la teoría. Normal.
Que si hay que aceptarse,
que si hay que reírse de los desperfectos,
que si hay que amarse tal cuál…
Buffff
Claro que sabes que se puede estar bien con tu cuerpo sin tener que cambiarlo, aunque en la práctica sigue doliendo. Más o menos, pero la niebla de fondo siempre está ahí.
¡Y la culpa!
Por eso, este no es un taller para cambiar nada. Ni para salir airosas. Tampoco es una sesión de fotografía: es un viaje para descubrir qué creencias esconden tus fotos (las que guardaste, las que borraste, las que nunca te atreviste a tomar) y cómo empezar a cuestionarlas.